- Participa en el seminario “SALURBAL-Clima México”, una plataforma clave para avanzar hacia ciudades más saludables, resilientes y equitativas.
- Este esfuerzo integra a investigadoras e investigadores de ocho países de América Latina y Estados Unidos.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la Secretaría de Salud llevó a cabo el seminario “SALURBAL-Clima México” para fortalecer la investigación, la toma de decisiones y la acción comunitaria frente a los impactos del cambio climático en la salud.
En este encuentro se presentaron hallazgos sobre cómo el calor extremo afecta de manera desigual a la población urbana; se destacó que las temperaturas extremas son una de las principales causas de mortalidad asociada al clima.
La subdirectora de Vigilancia Epidemiológica Ambiental, adscrita a la Dirección de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades no Transmisibles, de la Dirección General de Epidemiología, Elena Parra, resaltó el desarrollo de iniciativas como los sistemas de monitoreo de daños a la salud por contaminación ambiental y temperaturas extremas, fundamentales para la toma de decisiones en salud pública.
Expuso que el Sistema de Vigilancia de Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas de México ha implementado un monitoreo anual para abordar los efectos del cambio climático en la salud.
Este sistema, añadió, genera informes semanales sobre daños a la salud relacionados con el calor, incluyendo golpes de calor, quemaduras solares y deshidratación, así como casos de hipotermia en bajas temperaturas.
El seminario “SALURBAL-Clima México” contribuye al desarrollo de una comunidad interdisciplinaria de investigación, política y práctica que genere evidencia para diseñar políticas públicas y acciones comunitarias que mitiguen los efectos del cambio climático en la salud.
Cabe señalar que SALURBAL-Clima se posiciona como una plataforma clave para avanzar hacia ciudades más saludables, resilientes y equitativas.
Este esfuerzo internacional integra a investigadoras e investigadores de ocho países de América Latina y Estados Unidos. Además, se articula en torno a cuatro ejes: generación de datos sociodemográficos de salud y clima acerca de 400 ciudades de América Latina; evaluación del impacto en salud de políticas de mitigación y adaptación al cambio climático; fortalecimiento de capacidades en investigación y políticas públicas, y promoción de cambios mediante la colaboración con comunidades y tomadores de decisiones.
