En épocas de calor, una chispa detona en segundos un siniestro difícil de controlar.

Imagina que alguien arroja una colilla de cigarro encendida en la hojarasca, o deja una fogata a medio apagar. Suma ahora el calor de la temporada y el oxígeno ambiental. ¡Listo!

Has dado con la fórmula perfecta para crear la chispa detonante de una catástrofe forestal.

Los meses de abril y mayo reúnen las condiciones para intensificar la ocurrencia de incendios en bosques, selvas y otros ecosistemas, debido al calor, el estiaje, la escasez de humedad en el ambiente y las altas concentraciones de material vegetal seco. A ello se agrega la acción humana.

La experiencia repetida una y otra vez a lo largo y ancho del territorio nacional lleva a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) pedir a la población que evite el uso del fuego en el campo, lo mismo para hacer fogatas recreativas que si se preparan tierras de cultivo.

Las causas de los incendios forestales son muchas. La Conafor refiere que el 99% de las conflagraciones son provocadas por el hombre al realizar actividades agropecuarias y urbanas, y el resto sucede por fenómenos naturales, por ejemplo, las descargas eléctricas o la erupción de los volcanes.

Las primeras podemos evitarlas si atendemos las recomendaciones de la Coordinación Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, que exhorta a la población a mantener una vigilancia permanente:

En el bosque:

  • Evita arrojar materiales encendidos o inflamables. Evita quemar basura.
  • Al encender una fogata, elige un sitio alejado de árboles, pastos y hojarasca, y evita que salten chispas ya que pueden causar un conato de incendio.
  • Al término de la fogata, apaga por completo las brasas. Cubre el área de la fogata con tierra o piedras.
  • Recoge la basura que generes y llévala contigo para depositarla en un lugar apropiado.
  • Evita fumar en bosques o pastizales.

Al conducir por carretera:

  • Evita arrojar colillas de cigarro encendidas, pueden generar incendios en pastizales, manglares, selvas y bosques.
  • Si ves un incendio forestal, disminuye la velocidad y enciende los faros e intermitentes. El humo generado por la combustión reduce la visibilidad.

A la población en general:

  • En caso de encontrarte en las proximidades de un incendio, aléjate por las zonas laterales del fuego y más desprovistas de vegetación. Recuerda que un cambio en la dirección del viento puede hacer que el fuego rodee a quienes transitan por el lugar. Por lo tanto, procura caminar siempre en sentido contrario a la dirección del viento.
  • Evita ir hacia  cañadas, barrancos u hondonadas, y por ningún motivo intentes escapar cuesta arriba, especialmente cuando el fuego asciende por la ladera.
  • Evita participar o fomentar eventos con globos de cantoya, ya que representan un alto riesgo para la generación de incendios forestales.

Están a tu disposición los números gratuitos: 01800 INCENDIO (462 363 46) y 911.