El abasto de gasolina y diésel avanza hacia la normalización con el despliegue de Fuerzas Armadas para vigilancia y control de ductos, así como el sistema emergente de distribución en pipas como parte del Plan contra robo de combustible, informó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En conferencia de prensa matutina el jefe del Ejecutivo destacó que la actuación de los elementos del Ejército, la Secretaría de Marina y la Policía Federal Fuerzas Armadas y la Policía Federal ha sido eficaz.

“Esto es lo que nos ha permitido mantener en operación ductos, ir abriendo ductos que estaban completamente tomados por la delincuencia. Vamos hacia la normalidad sobre la base de la vigilancia (…) Entonces, la base, lo que nos ha permitido enfrentar este flagelo, ha sido la vigilancia y el despliegue en los ductos de las Fuerzas Armadas”, subrayó.

Aunado a estas acciones, las pipas y tanques de ferrocarril han incrementado la capacidad de distribución.

Por eso, las secretarías de Economía, de la Función Pública, y de Hacienda y Crédito Público, serán las encargadas de conformar una comisión para la adquisición de 500 de estos vehículos que serán resguardados por la Secretaría de la Defensa Nacional como alternativa de emergencia.

“Ellas tres van a hacerse cargo de la adquisición de estas pipas. Ya iniciaron el proceso de consulta con fabricantes nacionales y extranjeros, ya se les va a informar en su momento”, apuntó el presidente.

Destacó que los ahorros del combate al robo de combustible solventarán la compra de pipas.