Italian Trulli
HomeEsMichoacanLO COTIDIANO; “VIOLENCIA DE GÉNERO O VIOLENCIA GENERAL”

LO COTIDIANO; “VIOLENCIA DE GÉNERO O VIOLENCIA GENERAL”

Juan Antonio Pienda Sánchez

Cuando nos enteramos de ciertos casos de violencia que a diario se conocen en todas las latitudes y niveles sociales, pensamos que es algo difícil de sufrir o ver cerca de nuestro entorno, porque no conocemos la magnitud de esos temas y vivencias por parte de muchas personas, que en un momento de sus vidas pensaron ser felices y que formar una familia sería un acto de buena fe y proyectos de vida encaminados a la felicidad y bienestar.

Tal sorpresa nos llevamos, cuando al darnos cuenta de que no todo es fácil en el trayecto de la vida, si nos encontramos en situaciones de desavenencias entre los miembros de una familia, ya sea formada por parejas o verdaderos grupos de parientes consanguíneos, afines o solo de convivencia, siempre creados con la intención de cohabitar y establecer lazos emocionales y por qué no, de crear estirpes.
En muchos lugares del mundo, pero especialmente en nuestro país, tenemos instituciones protectoras de la familia, la niñez, los incapacitados, los desvalidos por alguna causa que los hace vulnerables, existen fundaciones, organizaciones gubernamentales y privadas con fines específicos de procurar bienestar a diversos sectores, esencialmente cuando se ve el crecimiento de actos de violencia generada por los más fuertes, o más desobligados, diría yo, es decir, que cuando hay una víctima, debiera aparecer un ente que proporcione ayuda inmediata y protección tanto física como legal.

Eso es un mundo utópico, sin embargo, existen Leyes y Tribunales encargados de llevar a cabo los procedimientos apropiados para llevar ante la Justicia a todo aquel que cause un daño a otro mediante la violencia, pero aquí surgen las interrogantes, como ¿Qué entendemos por violencia?, puede ser un género muy amplio y difícil de conceptualizar, pero de forma simple podemos decir que todo acto que cause daño a otro, debe ser considerado como un delito y sancionado en consecuencia.

La violencia se puede distinguir en diversos rubros, campos, principalmente cuando hablamos de la llamada -Violencia Familiar o de Género-, cáncer que ha crecido sin límites ni fronteras, a pesar de que los gobiernos e instituciones han tratado de implementar medidas precautorias, preventivas o sancionatorias, ha sido imposible, en virtud de muchos factores, sociales, económicos y culturales que hacen tan difícil encontrar las medidas pertinentes y eficaces para detener ese crecimiento galopante, que a últimas fechas hemos visto, como es el caso del reciente confinamiento que sufrimos como causa directa de la pandemia ya conocida mundialmente, tiempos en los que las familias se vieron dislocadas por las constantes desavenencias que han llegado al rompimiento de lazos, en gran número con actos de agresión entre los miembros, desafortunadamente existen estadísticas que reflejan que persiste el machismo y con expresión de frustración se maltrata a los más débiles como son los menores y las mujeres.

En el campo social, tenemos estadísticas también de incremento en los actos de agresiones, físicas, sexuales y violencia económica ente muchos otros, que se viven a diario, sin que lleguen a las autoridades encargadas de perseguir y sancionar actos y hechos comisivos de delito, en razón de la naturaleza de ejecución, que causa un desánimo a las víctimas, por el temor a la re victimización o a las represalias por parte de los agresores, que en muchos casos son los mismos integrantes del grupo familiar y que de alguna forma permanece en contacto cercano con los agredidos.

Dentro de tantas leyes vigentes en nuestro País, existen normas especiales encaminadas a proteger a las mujeres en muchos ámbitos, como es el caso de la denominada “Ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia”, misma que ha sido reformada innumerables ocasiones, cuyo fin principal es proteger al género femenino de aquellos actos realizados por cualquier persona mediante los cuales se ofende, agrede o segrega, pero principalmente se busca protegerla de la violencia de género que se ha visto en constante crecimiento y frecuencia, sin embargo no ha sido un medio de contención como se esperaba, en virtud de la incapacidad de las instituciones investigadoras como son las fiscalías, así como el Poder Judicial que no se da abasto para procesar a personas por el delito de violencia familiar entre otros, que representan una agresión al género, sin que reciban el castigo merecido.

Algunos Estados de la República han decretado las medidas extremas de -alerta de género-, que no es más que implementar las medidas urgentes de aplicación de recursos económicos e institucionales para combatir el creciente cúmulo de casos de violencia en contra de las mujeres y niñas, esencialmente, por violaciones sexuales, desaparición de personas, homicidios y mal trato, siempre en función de la premisa de protección a las mujeres, una declaración de esa naturaleza implica la obligación a cargo el gobierno en turno, para ejercer el mando y la tutela de los derechos fundamentales y humanos en pro de la comunidad afectada y víctima de dichos delitos.

Recientemente se ha llevado a cabo una serie de foros nacionales e internacionales, tratando de concientizar la gravedad del problema a nivel mundial referente a la violencia hacia las mujeres y niñas, haciendo extensivo a la familia, en donde se cultiva la mayor parte de los problemas de agresión, se han cruzado propuestas y métodos sugeridos para afrontar esta segunda pandemia, que tanto está minando la estructura social, ojalá se respetaran y echaran a andar todas las estrategias presentadas, porque de seguir permitiendo tanta impunidad, no habrá forma de contener la injusticia y deterioro de una sociedad, que tiene derecho a crecer y desarrollarse en términos sanos y humanos.

“El espíritu y naturaleza de una sociedad radica en la familia y fortaleza de los seres humanos que se sienten libres.”

RELATED ARTICLES