La población entre 45 a 64 años es la más afectada por el frío.

En esta temporada invernal la Secretaría de Salud recomienda a la población abrigarse bien, cubriendo la nariz y la boca con bufanda, utilizar guantes y calcetines gruesos al salir a la calle y en casa de ser necesario.

Evita que niños y personas de la tercera edad, tengan cambios bruscos de temperatura y se expongan a corrientes de aire, ya que son más susceptibles a sufrir daños a la salud por bajas temperaturas.

Para reforzar las defensas de los más vulnerables al frío, es recomendable la ingesta de alimentos y complementos altos en vitamina C y D (frutas y verduras), así como tomar abundantes líquidos.

Si tienes estornudos y tos, lávate las manos con agua y jabón para evitar contagios, además usa pañuelo desechable o cubre con el ángulo interno del brazo.

Para prevenir agravar el cuadro de infección por resfriado, aléjate donde haya humo de cigarro o debes abstenerte de fumar si es el caso.

La buena ventilación en la habitación es la más óptimo dentro de la casa si utilizas leña o petróleo en chimeneas, estufas o calentadores.

Por último, ante cualquier malestar que presentes es importante evitar la automedicación, lo mejor es que acudas a la unidad médica más cercana de tu localidad.