La extracción de células de piel se realiza en donadores o del propio paciente quemado para la recuperación biomecánica y funcional.​​​​​​​

Con el trasplante de un sustituto de epidermis y dermis se logra una renovación definitiva de piel, mediante cultivos celulares.

A través de la extracción de células de piel de donadores o del propio paciente quemado, ahora es posible crear tejido cutáneo con un equipo de laboratorio de excelencia en biotecnología.

Con el trasplante del tejido subcutáneo, que incluye dermis y epidermis, se logra la renovación definitiva de piel a través de una incisión en cuña de piel, que no sufren rechazo del organismo de ningún paciente.

La técnica para regenerar tejido fue desarrollada en el Instituto Nacional de Rehabilitación “Luis Guillermo Ibarra Ibarra” (INRLGII), por el doctor Francisco E. Ferreira Aparicio, en favor de la recuperación biomecánica y funcional de pacientes con quemaduras profundas.

El proyecto del doctor Francisco E. Ferreira Aparicio, denominado “Implantación de un sustituto dermo-epidérmico de piel heterólogo en el tratamiento de pacientes con quemaduras profundas para la recuperación biomecánica y funcional”, que participó en el 50 Congreso Anual Internacional de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER), fue galardonado con el primer lugar.

Esta investigación de impacto científico en la recuperación biomecánica y funcional de pacientes quemados, se suma a la galardonada de su misma autoría en 2007, que fue un “Estudio piloto: Desarrollo de un sustituto dermo-epidérmico a partir de fibroblastos y queratinocitos autólogos cultivados sobre piel porcina radioesterilizada para el tratamiento de quemaduras de segundo grado profundo y tercero”.

Este trabajo desarrollado en el sustituto de tejido subcutáneo autólogo, se basa en el principio de crecimiento por continuidad de fibroblastos y queratinocitos, que acaban rellenando los espacios libres en la zona quemada.